Todo cambio o logro requiere de renuncias. Por ejemplo: si lo que quieres es alcanzar un peso saludable para tu cuerpo, necesitas quitar de tus comidas los alimentos que afectan tu salud o reducir la cantidad de consumo. O bien, en el caso de un estudiante que busca obtener las mejores calificaciones, tiene que evitar todo lo que le distrae para que pueda enfocarse en sus estudios y lograr sus metas. 

 

Ahora comparemos esta situación entre el ser humano y Dios... 

 

No son pocos los que afirman que Él no los oye ni ve su situación de dolor, miseria y destrucción. Expresiones como «¿Por qué a mí?», «¿No eres el Todopoderoso?», «Solo miras a los que son buenos», entre otras, se hacen presentes cuando alguien presencia a su familia desmoronándose, su economía yendo de mal en peor, su salud consumiéndose, etc. Sintiéndose atrapados en un callejón sin salida y con un vacío en el interior, algunos concluyen que lo mejor es quitarse la vida, pensando que será lo mejor para sí mismos y los demás. 

 

Sin embargo, muchos ignoran que Dios no quiere que la humanidad sufra. De hecho, es todo lo contrario; Su plan es que cada individuo tenga una vida plena y sin dolor. 

 

La pregunta es ¿cómo conseguir que esto suceda? 

 

Precisamente la Hoguera Santa ofrece esa oportunidad: que las personas alcancen la plenitud en todos los sentidos, sobre todo, en su interior. Y la única manera de lograrlo está en recibir el Espíritu de Dios. 

 

No obstante, para recibir Su Espíritu, es necesaria una entrega total. 

 

Y el Altar es el lugar indicado para hacer esa entrega, pues es ahí en donde uno se despoja de todo aquello que es contrario a la voluntad de Dios. En otras palabras: es renunciar a tu propia vida para recibir la que Él tiene preparada para ti, que es buena, perfecta y agradable. 

 

Esto se refiere a que estés dispuesto(a) a escuchar y obedecer la voz del Altísimo, sacrificando (es decir, entregando en Sus manos) todo lo que te separa de Él. 

 

La Hoguera Santa es esa oportunidad para priorizar recibir el Espíritu Santo si aún no lo tienes, pues no sirve de nada tener la Tierra Prometida (es decir, conquistar objetivos) sin tener la Presencia Prometida. 

 

Y si tú ya eres una persona llena de Su Espíritu, pero aún te falta algo para conquistar la Tierra Prometida (lo que Dios promete), la Hoguera Santa es la oportunidad para alcanzarlas. 

 

Por eso, aquí te mostramos los testimonios de personas que hoy viven en la Tierra Prometida, pero que, para alcanzarla, afirman que no serían plenos si primeramente no hubieran recibido la Presencia de Dios. 

 

En el mes de diciembre, en todas las Universal se estará llevando a cabo Hoguera Santa de la Indignación en el Monte Sinaí.  

 

Para saber cómo participar, busca la dirección más cercana.